​Meridiano 105

CUAUHTÉMOC RAMOS
LOS HILOS DEL PODER
ENERO 9 DE 2018
MAZATLÁN, SINALOA, MÉXICO

ADIVINA ADIVINADOR, AL BUENO
SIN ESENCIA SERAN LOS BENDECIDOS
LO MÁS COMÚN DE LAS ALIANZAS
SON EL INSULTO A LA INTELIGENCIA

En política es común el juego de adivinanzas en momentos previos a la designación de candidatos a los cargos políticos de elección, y los más “calientes”, interesados en conocer antes de tiempo los nombres, le dan rienda suelta a la imaginación y al acertijo, ampliando el campo de la especulación, que los medios de comunicación propician.

Y cuando se conocen “los bendecidos” el que atinó cuestiona, “ya ven, se lo dije. Yo tenía razón ¿O no?

En este juego se incluye a los aspirantes de todos los partidos y a todo especulador sin excepción de medios.

En este tiempo el caso viene a colación, y al punto, están por desvelarse los nombres, cuando los partidos den a conocer a sus abanderados, y entonces, el viejo colmilludo y taimado que se las sabe de todas, todas, dirá a los ansiosos impacientes “pa qué daban tantos brincos si el suelo estaba bien parejo.”

Pero este juego es así y tiene sus atractivos del adivina adivinador, asegurándonos que mañana (10 de enero) sabremos los nombres de todos los señalados, para que algunos dejen de devanarse los sesos y comerse las uñas. Esperemos, pues.

De la mayoría de los enlistados deseamos que algunos tengan buenos niveles de inteligencia para su buen desempeño en los cargos, porque esperar algo más sería mucho pedir, y lo veremos en su momento. Con que tengan mediana inteligencia los damos por buenos.

En cuanto a los partidos políticos por su falta de valores y congruencia ideológica no responden ni pasan le prueba moral, elemental si se quiere. Los partidos se suman hoy en bloques para competir por la posición y el cargo, sin ser exponentes de nada que no sea el amontonamiento y acarreo de electores y sus votos cautivos destinados a las urnas y, sin menor aproximación a lo que rezan sus principios y postulados en sus documentos básicos, su plataforma ideológica y sus programas de acción.

El ejemplo evidente está en la afrenta del propio Frente por México (PAN-PRD-MC) como un insulto a la inteligencia sin mediar principios; igual Morena con Encuentro Social de mínima expresión afín, y la conjunción deslavada del PRI-Verde-Nueva Alianza, que entre los tres no tienen pizca de esencia.

De los partidos grandes que a pocos años había, solo quedan dos en México (Morena y el PRI), y uno, en Sinaloa, (el PRI). El resto se han disuelto o desaparecieron.

El PAN que por décadas fue el principal partido de oposición, y en dos sexenios consecutivos se mantuvo por doce años al frente en el poder presidencial. Al triunfo de Peña Nieto, en los años subsecuentes fue cuando el PAN vino a menos y haciendo en corto plazo a un lado sus principios y programas de acción ideológica, disminuye su plataforma y en la emergencia del nuevo liderazgo de Ricardo Anaya se desubicó.

Muy a pesar de su presunción de las siete gubernaturas conquistadas en las pasadas elecciones estatales, Anaya no está ni siquiera en las reservas del panismo de otros tiempos. Llegó a la dirigencia nacional mediante una larga carrera de traiciones, con artimañas y truculencias que son propias de sus prácticas y lo que decimos se dará puntual en el desarrollo de las contiendas, si no al tiempo.

Veredes pues… cosas veredes.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

//